Definición rápida: La curva de carga es el registro del consumo eléctrico distribuido por intervalos de tiempo.
Cómo funciona
Permite ver no solo cuántos kWh gastas, sino cuándo los gastas. El contador registra medidas que pueden consultarse mediante la distribuidora o plataformas habilitadas, con el nivel de detalle disponible para el suministro.
Ejemplo sencillo
Un día puede mostrar 1,5 kWh entre las 20:00 y las 21:00 y solo 0,2 kWh de madrugada. Repetido durante un mes, ese patrón indica qué parte del consumo sería difícil o fácil de desplazar.
Por qué te interesa en la factura
Sirve para elegir una tarifa horaria, localizar consumos nocturnos inesperados, estudiar la carga de un vehículo y comparar antes y después de un cambio. Analiza varias semanas para no decidir por un día atípico.
Qué revela una gráfica horaria
La curva de carga distribuye el consumo del contador en intervalos, habitualmente horarios o cuarto-horarios según el suministro. Permite localizar consumo nocturno, picos simultáneos y cambios de rutina que una cifra mensual oculta. Se descarga normalmente desde el área de la distribuidora en CSV, con fecha, hora, energía y estado de medida.
Caso con consumo base inesperado
Una vivienda vacía registra 0,18 kWh cada hora. Mantenido 24 horas durante 30 días suma 129,6 kWh. A 0,161 €/kWh representa 20,87 € de energía antes de impuestos. Al desconectar por circuitos se descubre un termo funcionando de forma continua. La curva no identifica por sí sola el aparato, pero acota horario y magnitud para investigarlo.
Cómo analizarla sin falsear resultados
Comprueba zona horaria, cambios de hora y registros estimados. Suma los intervalos y contrástalos con los kWh facturados para el mismo periodo. Después agrupa por días laborables, fines de semana o periodos tarifarios. No publiques el CSV completo: el patrón de presencia puede ser sensible. Para pedir ayuda comparte totales anonimizados y elimina CUPS, dirección y datos del titular.